Lo tenía claro. La segunda visita a Llanavilla, es decir la segunda
clase de inglés, había sido un caos. La única forma de repararla era con la
tercera clase. El tema de ese día era las letras de abecedario, de las cuales
escogimos desde la ¨A¨ hasta la ¨M¨. Junto con mi grupo utilizamos flashcards y diseñamos unas separatas en
las cuales escribimos la pronunciación de cada una de las letras que íbamos a
enseñar. En esta ocasión nuestro líder no nos iba a acompañar así que
prácticamente todos mis compañeros y yo teníamos una gran responsabilidad. Esta
vez quería que todos los niños y niñas aprendan así que estaba preparada para. Llegamos
como era de suponerse unos minutos tarde al colegio de Llanavilla. Entramos al salón,
ahí la directora nos dio unas indicaciones. Básicamente ella nos dijo que
estábamos en todo el derecho de llamarles la atención a los niños cuando no
prestaban atención a la clase. Al principio tenía miedo de hacer eso; pero a
medida que vi la disciplina de los niños ate la directora, me dí cuenta que era
la única forma que los niños aprendan. Ellos tenían que saber que nosotros
teníamos el mando para que nos respeten. Así que la clase comenzó. Antes de la
primera actividad anunciamos que las clases iban a comenzar a ser todo en inglés. Había caras descontentas.
Luego empezamos con la primera actividad en la cual repasamos lo aprendido la
semana anterior. Después de esta actividad repartimos las separatas. Varios de
los niños no entendían por qué al costado de las letras de la A-M habían un par
de palabras. La explicación del tema del día no podía comenzar si es que los niños no
entendían esa separata por lo que dividí a mi grupo de dos en dos para que una
pareja explicara en el tercer grado mientras que el otro en el cuarto grado. A
mi compañera Karen la veía un poco nerviosa, en realidad esta era su primera
explicación en clase(las letras del abecedario),como yo tengo mayores
habilidades en el idioma inglés la ayudé a realizar la exposición .Los chicos y
chicas al principio no le hacían caso , levanté la voz y todos se calmaron.
Tras la explicación empezamos a practicar con los niños , dividiéndonos por
supuesto .( Emprende nuevos desafíos y
desarrolla nuevas habilidades y Muestra perseverancia y compromiso personal en sus actividades).Mientras
iba preguntándoles sitio por sitio a cada niños alguna letra enseñada ,habían
algunos que todavía no captaban. Ignacio, un niño que al parecer parecía
tranquilo no dejaba de hablar con su amigo, lo que ocasionó que lo cambiara de
sitio. Había partes en las cuales nuestros alumnos no entendían lo que decíamos
en inglés, por lo que en ciertas ocasiones les hablábamos en español. Seguía
ayudando a practicar a los niños en mi caso de tercer grado. Entre ellos
estaba Andrea, una niña muy sociable y activa, pero que la veía comiendo un
chicle. ¿Cómo es posible que las mamás les compren esos dulces que producen
caries, en vez de ahorrar esa plata para luego comprar comida saludable como
frutas? Eso es muestra de la calidad de educación que tenemos actualmente. Algo
que quiero cambiar. (Considera las implicaciones éticas de sus acciones ).Inmediatamente que ví aquel suceso ,aconsejé a Andrea que
ya no comiera chicle, menos en clase. Ahí fue donde recordé todas las veces que
mis profesoras en el colegio les llamaba la atención a mis compañeros o
compañeras para que botaran el chicle que tenían en la boca. A mí esa situación
nunca me había pasado, ya que de pequeña mi mamá nunca me enseño a comer dulces
,salvo el caramelo de limón .No es que fuera una niña sobreprotegida ,porque no
lo fui ,sino que mi mamá sabía muy bien lo que hacía. El resultado fue que
nunca me salió alguna carie, aun así algún día de pequeña no me lavara los dientes.
Si bien probé por primera vez mi torta de cumpleaños cuando tenía 8 años no por
indicación de mi madre sino porque no estaba acostumbrada a ese sabor dulce; el
hábito que generó beneficioso para mi vida aunque ahora me gustan muchos más
dulces con los cuales me empacho fácilmente.(Adquiere una mayor
conciencia de sus propias cualidades y áreas de crecimiento).Regresando a clase ,después de un arduo trabajo
académico entre todos mis compañeros, anunciamos a todos nuestros alumnos que
la próxima semana había práctica sobre los temas hechos hasta ese día.
Lamentablemente debido a la atareada sesión de clase, no pude hablar con alguno
de mis alumnos para poder saber su historia y yo compartirle la mía. La clase
terminaba, mientras el dolor de garganta empezaba a sentirse en mí. Ahora
entiendo a mis profesores de inicial y primaria ¡pobres gargantas! Sin embargo
sabía que esta clase mis niños habían aprendido algo nuevo que les servirá a lo
largo de sus vidas. Ahora tengo Faringitis Aguda pero por una buena causa.




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