lunes, 28 de abril de 2014

3RA VISITA A LLANAVILLA

Lo tenía claro. La segunda visita a Llanavilla, es decir la segunda clase de inglés, había sido un caos. La única forma de repararla era con la tercera clase. El tema de ese día era las letras de abecedario, de las cuales escogimos desde la ¨A¨ hasta la ¨M¨. Junto con mi grupo utilizamos flashcards y diseñamos unas separatas en las cuales escribimos la pronunciación de cada una de las letras que íbamos a enseñar. En esta ocasión nuestro líder no nos iba a acompañar así que prácticamente todos mis compañeros y yo teníamos una gran responsabilidad. Esta vez quería que todos los niños y niñas aprendan así que estaba preparada para. Llegamos como era de suponerse unos minutos tarde al colegio de Llanavilla. Entramos al salón, ahí la directora nos dio unas indicaciones. Básicamente ella nos dijo que estábamos en todo el derecho de llamarles la atención a los niños cuando no prestaban atención a la clase. Al principio tenía miedo de hacer eso; pero a medida que vi la disciplina de los niños ate la directora, me dí cuenta que era la única forma que los niños aprendan. Ellos tenían que saber que nosotros teníamos el mando para que nos respeten. Así que la clase comenzó. Antes de la primera actividad anunciamos que las clases iban a comenzar a  ser todo en inglés. Había caras descontentas. Luego empezamos con la primera actividad en la cual repasamos lo aprendido la semana anterior. Después de esta actividad repartimos las separatas. Varios de los niños no entendían por qué al costado de las letras de la A-M habían un par de palabras. La explicación del tema del día no podía comenzar si es que los niños no entendían esa separata por lo que dividí a mi grupo de dos en dos para que una pareja explicara en el tercer grado mientras que el otro en el cuarto grado. A mi compañera Karen la veía un poco nerviosa, en realidad esta era su primera explicación en clase(las letras del abecedario),como yo tengo mayores habilidades en el idioma inglés la ayudé a realizar la exposición .Los chicos y chicas al principio no le hacían caso , levanté la voz y todos se calmaron. Tras la explicación empezamos a practicar con los niños , dividiéndonos por supuesto .( Emprende nuevos desafíos y desarrolla nuevas habilidades y Muestra perseverancia y compromiso personal en sus actividades).Mientras iba preguntándoles sitio por sitio a cada niños alguna letra enseñada ,habían algunos que todavía no captaban. Ignacio, un niño que al parecer parecía tranquilo no dejaba de hablar con su amigo, lo que ocasionó que lo cambiara de sitio. Había partes en las cuales nuestros alumnos no entendían lo que decíamos en inglés, por lo que en ciertas ocasiones les hablábamos en español. Seguía ayudando a practicar a los niños en mi caso de tercer grado. Entre ellos estaba Andrea, una niña muy sociable y activa, pero que la veía comiendo un chicle. ¿Cómo es posible que las mamás les compren esos dulces que producen caries, en vez de ahorrar esa plata para luego comprar comida saludable como frutas? Eso es muestra de la calidad de educación que tenemos actualmente. Algo que quiero cambiar. (Considera las implicaciones éticas de sus acciones ).Inmediatamente que ví aquel suceso ,aconsejé a Andrea que ya no comiera chicle, menos en clase. Ahí fue donde recordé todas las veces que mis profesoras en el colegio les llamaba la atención a mis compañeros o compañeras para que botaran el chicle que tenían en la boca. A mí esa situación nunca me había pasado, ya que de pequeña mi mamá nunca me enseño a comer dulces ,salvo el caramelo de limón .No es que fuera una niña sobreprotegida ,porque no lo fui ,sino que mi mamá sabía muy bien lo que hacía. El resultado fue que nunca me salió alguna carie, aun así algún día de pequeña no me lavara los dientes. Si bien probé por primera vez mi torta de cumpleaños cuando tenía 8 años no por indicación de mi madre sino porque no estaba acostumbrada a ese sabor dulce; el hábito que generó beneficioso para mi vida aunque ahora me gustan muchos más dulces con los cuales me empacho fácilmente.(Adquiere una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de crecimiento).Regresando a clase ,después de un arduo trabajo académico entre todos mis compañeros, anunciamos a todos nuestros alumnos que la próxima semana había práctica sobre los temas hechos hasta ese día. Lamentablemente debido a la atareada sesión de clase, no pude hablar con alguno de mis alumnos para poder saber su historia y yo compartirle la mía. La clase terminaba, mientras el dolor de garganta empezaba a sentirse en mí. Ahora entiendo a mis profesores de inicial y primaria ¡pobres gargantas! Sin embargo sabía que esta clase mis niños habían aprendido algo nuevo que les servirá a lo largo de sus vidas. Ahora tengo Faringitis Aguda pero por una buena causa.






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