Desde la última clase de inglés, tenía claro que ser estricta era el
único método que funcionaba para llamar la atención de los niños .Si bien no
les gritábamos, al solo decirles que les íbamos a cambiar de sitio ,ellos
reaccionaban. La semana de la 4ta visita a Llanavilla fue un poco atareada por
lo que mi comunidad y yo tuvimos poco tiempo para planear la clase de esa semana. Lo único que
sabíamos era que íbamos a enseñar la continuación del abecedario del N a la Z. Lo
bueno fue que teníamos el “Magic Book”, un libro grande en tamaño que era como
el diccionario en inglés para niños .Aquel libro era mío. La verdad es que de
pequeña no lo usé mucho; no porque me sabía todo el vocabulario inglés sino
porque se lo dí a mis primos más pequeños para que ellos pudieran practicar. El
mismo sábado de la clase era la inauguración de las olimpiadas en mi colegio
así que teníamos poco tiempo para coordinar. Culminada entonces el evento
salimos del colegio lo más rápido posible. Sin embargo a pesar del intento
llegamos media hora después de programada la clase. Felizmente al parecer ya se
la había avisado a la directora que llegaríamos un poco tarde por lo que los
niños también recién llegaban. La primera alumna que llegó fue Iris. Estaba
tranquila y callada. Le pregunté sobre Edwin, uno de nuestros alumnos que no ha
venido desde la primera clase. Ella me dijo que él sigue viniendo a las clases
normales pero que no sabe porque no viene a las clases de inglés. Luego le dije
que repasara las clases anteriores que había apuntado en su cuaderno. Mientras ella repasaba mi grupo y
yo distribuíamos los materiales que usaríamos esa clase; Iris nos miraba. En
ese momento me acordé cuando yo miraba de pequeña a las personas más grandes
que yo. Me acuerdo que las miraba con admiración y extrañeza ya que veía como
esas personas ya podían hacer muchas cosas que yo no podía en ese entonces.
Veía la tranquilidad y seguridad con la que hablaban y la madurez al conversar con cualquier persona que no sea
del mismo sexo. También no podía imaginar que algún día yo sería así. Todo eso
recordé con la simple mirada de Iris al vernos bromear y organizarnos a todo mi
grupo. Si bien ella no es tan tímida como yo lo fui de pequeña, ella me
transmitió eso. (Conocerse,
Aceptarse y Superarse).Cuando ya todos nuestros alumnos llegaron al salón la clase empezó. Además de mi comunidad, la comunidad
de los que enseñarían matemáticas después de nuestra clase se ofrecieron
ayudarnos, yo encantada acepté, no porque con ellos sería menos trabajo, sino
porque sé que con un poco de ayuda los niños podrán comprender mejor la clase; además de que
sería un nuevo reto para mi comunidad trabajar con más personas. Luego de rezar, empezamos con una
actividad donde tenían que escribir como se pronunciaban algunas letras que le
habíamos enseñado la semana pasada. Varios se eligieron voluntarios pero
todavía habían algunos que no tenían ni la menor idea de que responder. Uno de
ellos fue Jimmy .Hablé con él y me dijo que era la segunda vez que venía, es
decir que la primera vez que vino fue la primera clase que dimos, la clase
donde prácticamente solo encuestamos a los niños. Seguido del mini repaso
empezamos con explicar la pronunciación las letras del abecedario que nos
correspondían esa semana. Más
bien así como la semana pasada todos lideramos a un grupo de los niños por
separado, en mi caso me ofrecí a liderar el grupo donde estaba Jimmy; una de
las integrantes de la comunidad que se ofreció a ayudarnos me acompañó en la
explicación .Comenzamos entregándoles la ficha donde estaban las
pronunciaciones. Todo iba bien hasta que note algo .Jimmy y Balentino
(otro integrante de su grupo) no paraban de conversar y bromearse .De inmediato
les llamé la atención, no les grité fuerte, pero si tenía que parar porque
estaban desconcentrando a los demás. Mientras ponía orden, me fijé un
cuadernillo que estaba tirada en la mesa, era la agenda del colegio de
Llanavilla que pertenecía a Jimmy. Lo abrí y vi algunas anotaciones donde decían que él no hacía caso
a la clase o que era muy inquieto. No sabía si yo también anotar en su agenda.
No lo hice, pensé que primero era mejor coordinar con mi grupo en usar esa
formalidad y después empezar a hacerla en las clases. Los dos se empezaron a
calmar .Mi
compañera entonces decidió enseñar a los dos niños que estaban al lado de Jimmy
y Balentino para que yo me centrará a enseñar a los dos niños problema.
Empezamos a repasar ahora sí en serio. Mientras les enseñaba hubo
momentos en los que tenía que ir a otra mesa para romper alguna duda de alguno
de mis compañeros que lideraban en otras mesas. No soy la líder de mi comunidad
pero hay veces en donde mi líder no puede venir a las clases en las que tengo
que lo, ya que soy la más práctica de mi equipo. Cuando volvía de esas pequeñas interrupciones, Balentino y Jimmy
empezaban a tirarse papelitos y no recordaban nada de lo que les enseñaba, así
que decidí cambiarlos de sitio. Quiero que aprendan así que la disciplina no
puede faltar para una buena enseñanza. En mi mesa quedó Balentino así que seguí tratando de
captar su atención, empezamos a repasar y el repetía la pronunciación, yo le
preguntaba y él me respondía .Así es como logró aprenderse las letras .Si bien
pudo aprendérselas sentía que solo las memorizaba para que ya no lo molestara más.
Al costado de Balentino estaba Daniel quién se sabía absolutamente todo el
abecedario desde la A-Z .La clase terminaba hablé con Balentino le dije que hoy
había estado muy inquieto y que no gastara los papeles en tirarlos a sus otros
compañeros creo que me comprendió. Ya al hacer el repaso general pude
notar que el niño que fue mi dolor de cabeza la semana pasada, esta semana
había cambiado y había atendido a la
clase de hoy. La clase había culminado, dando pase a la comunidad que enseñaría
matemáticas.
Naranja: Busca la verdad y actúa con coherencia
Azul: Trabajar en comunidad
Verde: Se compromete y se esfuerza
Marrón: Lidera con inspiración
Amarillo: Busca la verdad y actúa con coherencia y Se compromete y se
esfuerza



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